Resulta completamente natural ver a un perro correr enérgicamente o a un gato saltar con asombrosa facilidad.
Estos rápidos movimientos son posibles gracias a la poderosa estructura muscular y a unas articulaciones sanas.
A pesar de su aparente solidez, las articulaciones pueden deteriorarse gradualmente, haciendo que tanto perros como gatos se vuelvan menos activos, presenten una menor movilidad, e incluso parezcan menos “alegres”.
Aunque la artrosis es frecuente en los animales de compañía, debido a la lenta evolución con la que se degradan los cartílagos, en ocasiones es difícil que los dueños sospechen que existe un problema artrósico. A menudo se cree erróneamente que el menor grado de actividad del animal está intrínsecamente relacionado con su edad. “Mi perro permanece más tiempo acostado es algo normal, está envejeciendo."
El propietario del animal debe ser capaz de detectar lo antes posible cualquier síntoma indicativo de dolor articular, para de esa forma comenzar, con la ayuda del veterinario, un tratamiento múltiple que alivie el dolor y retrase el desarrollo de la enfermedad.
En esta página Web encontrará información que le ayudará a comprender la artrosis y le mostrará formas sencillas de ayudar a su perro o gato, para que mantenga su salud y vitalidad durante más tiempo.